Chaparritas (Recomendaciones)
Una joyita llamada Gema, sigue p u t e a n d o, en el r e p u t a d í s i m o Hotel Ampudia:
Y paso a describirla: Es de cutis moreno, rostro de sonrisa fácil, cachondo y travieso a un mismo tiempo, ojazos con pupilentes de color verde, con algo así como 1.55 mts. de estatura, es un cuerpecito pequeñito pero antojable, en resumen su apariencia forma un conjunto agradable a la vista, además un detalle que la caracteriza es que por todos lados es tamaño petite (así como lo leen: p-o-r t-o-d-o-s - l-a-d-o-s).
El día de ayer yo formaba parte de la distinguida concurrencia, y ésta chiquita (a quien ya conozco de hace tiempo), se me acercó para ofrecerme el menú: y quien entre otras opciones, brinda el clásico y siempre solicitado servicio Griego por un arancel irrisorio ($ 370.00). Sin embargo, no es el caso mal-acostumbrarlas cediendo ante la primera insinuación. Ya lo he mencionado en el pasado y ahora viene al caso: llevo una filosofía muy estricta en esto, sí me cobran por cojer, estoy en una transacción económica, si lo que me ofrecen es bueno y me gusta, ofrezco mi fidelidad de consumir su producto siempre que se me antoje y quiera, y cuando no... pues paso. Lo menciono porque hay puteritos pipiolos que piensan que al aflojar la cartera creen que están conquistando el mundo y en el fondo a veces lo que están pagando son sus fracasos y frustraciones. Así que cómo buen putero negocié un mejor precio, el cual finalmente quedo en $300.00 con todo incluido (o como se diría en lugares de más pomada: all inclusive).
Una vez en la habitación se quitó el pantalón y la blusa y me recibió con una tanguita que me puso muy bruto nada más de ver ese cuerpito petite, pero bien formado, todo en su lugar y con buenas proporciones, pero: pequeñito. Acto seguido comenzó a jugar y acariciar a Lucas (así cómo una niña con un muñeco), al mismo tiempo que platicaba y hacia uso de todas sus artes manuales y de oratoria y mucho ojito camaradas putíles: sin capucha y sin meter ninguna prisa, hasta que me dejo todavía más bruto (ya se imaginarán mi grado de embrutecimiento para estas alturas del encuentro).
Y una vez que mi herramienta estuvo en excelente disposición de ánimo... me puso la goma y comenzamos la jodienda en la popular posición del misionero, fue un buen momento ver su carita de placer cuando la penetré por primera vez, abrió mucho la boquita y sus ojitos y después los entrecerró, le pedí que moviera la almeja y así lo hizo, le pedí otras varias posiciones y no se negó a ninguna, en fin muy, muy participativa. Solo un detalle: no permite que le hagas dedos en su conchita, fue lo único que no permitió. Para finalizar y como plato fuerte, me pregunto que si ya quería terminar (encularla) para ponerme lubricante, le dije que si y Lucas recibió su buena dosis aplicado con todo cuidado, a continuación ella se puso a cuatro patas y le pedí que más inclinada (esto: la clásica chivita en precipicio), de tal forma tuve una imagen prodigiosa de ese culito que a continuación iba a ensartar. Me pidió que fuese delicado pues ella dijo que tengo la reata muy grande, que ella sola se me entregaba (así lo dijo, y así lo cumplió) y traté de ser de lo más considerado para no lastimar su recóndita cavidad, sin embargo al final el valeroso Lucas no pudo evitar una serie de violentos espasmos, mientras ella jadeaba de forma muy sensual y así terminé con una gran venida.
Y esa es toda la historia...
¡Salute!