CELEBRACIÓN CUMPLEAÑERA Y RECONCILIACIÓN CON SASSHA (Recomendaciones)
Después de varios meses sin saber de Sassha, el ver sus nuevas fotos provocó que mi deseo se despertara, incontenible, voraz y decidido.
La contacté para hacer una cita, invitándola a que celebrará conmigo. Fue un encuentro de pronóstico reservado. Nada mas la vi entrar a la habitación y enseguida sentí como se aceleraba mi corazón.
Fueron tres deliciosas horas, con jacuzi incluido. Para empezar un saludo, un besito, luego se despojó de su vestido y la lencería que llevaba la hacía lucir espléndida, le pedí que caminara para admirarla mejor, la besé, la abracé y sentí la tibieza de su cuerpo junto al mío. Enseguida se calzó una mallita negra, ya sufría yo de elevada temperatura, para colmo pone música para empezar a bailar con una cadencia erótica sublime.
Mis ojos, mis manos, mi boca y el resto de mis sentidos pretendían hartarse de admirarla, tocarla, besarla, lamerla, acariciarla...el primer round terminó frente al espejo de la habitación, nada mas me acuerdo y la emoción me embarga.
En el medio tiempo, charlamos unos minutos, nos escuchamos y nos quedamos en paz. La verdad es que me dio mucho gusto que así sucediera.
Pero bueno, después de la paz vino la guerra, iniciando ella con un masajito, dejándome sentir sus manos y todo lo demás; luego llegó mi turno y con mis manos recorrí su espalda, ansiando llegar un poco mas abajo donde me entretuve bastante, sin olvidar sus tremendas piernas; al estar de frente nos besamos larga y profundamente y de forma espontánea iniciamos una sinfonía de placer, primero ella sobre mi, luego sentados viéndonos de frente, enseguida la cargué tomándola de sus nalgas y ella abrazada a mi cuello, sobre el tocador y finalmente de a perrito .delicioso, maravilloso.
Los últimos minutos la pasamos en el jacuzi, charlando, riendo, disfrutando unas bebidas, y así llegó el momento de la despedida, se duchó, unos besitos finales y hasta la próxima.
Aunque mi apariencia no es atlética, hago ejercicio con frecuencia, pero durante dos días me dolió el cuerpo, ¡Bendito dolor!
Un abrazo
El Peregrino
