Si, es terrible cuando la calentura le gana al deber, a la responsabilidad...
A mà me pasó entre 2008 y 2009. Hubo una semana entera de lunes a sábado que me iba en las mañanas o tardes a la hora de la comida a echarme un brinco.
Como resultado de esta calentura, entraba tarde al trabajo o me tomaba más tiempo para la comida.
Recuerdo que regresando de "comer", llegaba a la oficina todo relajado y satisfecho, sin bañarme, recien fornicado por las chicas de las casas de citas o del Parla.
Mis amigos notaron que después de llegar de "papear", me veÃa muy "down", como si me hubiera dado mi toque de marihuana y mi desempeño disminuÃa notablemente.
Esto produjo que mi jefa no me promoviera para una plaza de mayor importancia en la oficina y que me tuviera como un irresponsable después de haberme promocionado en el lugar donde en ese tiempo ya me encontraba.
Estudiaba una maestrÃa en ese entonces y también vi afectadas las calificaciones.
Les he de decir que a cambio de un servicio anal con una de estas damitas, di en pago mi laptop. Jaja.
Ahh, que dÃas!! Solo me importaba cojer cuanta mujer de casa de citas me gustara. Me emocionaba ir a explorar nuevas casitas y sentir la adrenalina de lo desconocido.
Era una adicción que no podÃa parar. Como les digo, me pasé una semana inglesa teniendo sexo del diario con este tipo de chicas.
Un sábado de verano me quedé de ver con una de las parlamentarias, alli por Tlalpan y no me importó que ese dÃa fuera la fiesta del aniversario de bodas de mis abuelos paternos. Esa preciosa se habÃa cotizado mucho y no podÃa cancelarle.
Me cojà a esa mujer a más no poder y me dejó tan ebrio de alcohol y pasión que ya ni ganas tuve de alcanzar a mi familia.
AL salir esta chica del cuarto y quedarme solo en la habitación, me llegó la cruda moral y me sentà fatal.
Les alegué a mis familiares que me sentà mal y no pude ir.
Ahora veo todo esto en un estado más relajado y me doy cuenta que cometà varios errores que me afectaron en mi vida profesional y que pudieron, afortunadamente aun no, mermar mi salud.
Si me arrepiento de varias salidas, pero lo bailado y contento, nadie me lo quita.
Cuando cuento estas experiencias a mis amigos casados, me envidian y me comentan que quisieran haber vivido lo que un servidor.
Todo es parte del aprendizaje... Bien o mal, ya no puedo remediar lo pasado.
Solo me quiero quedar con los buenos ratos y las experiencias vividas.
Saludos.