» Fué entonces que tomé mi corazón fuertemente entre las dos manos, lo doble
» por mitad, después otra mitad! Con valor decidí disminuir en pequeños
» trozos su forma, los coloqué en el cesto de basura de la entrada y salí con
» taconazos determinantes! había acabado la hora de servicio... :´(
Esa ironía tan fina me gusta, es bonito lo que escribes, sabes, siempre he pensado en cómo los clientes se llegan a enamorar (me causa roña decir esta palabra en un foro como éstos, pero en fin) de las escorts, pero también siempre me he preguntado, ¿las escorts se enamoraran de los clientes> En ese caso es díficil saberlo, ya que uno como cliente siempre le habla a una chica cuando tiene ganas de tener las relaciones y pasarla bien, pero después ya no, sólo si la chica le gusta al cliente, la puede invitar a salir, y muchas veces las escorts, pueden decirle que no, pero otras veces pueden decirle que sí, ¿y cómo distinguir que una escort también desea algo con ese cliente de manera sincera> Ah, que dilema.
Hace muchos años, me sucedió algo parecido con una escort, bueno en ese entonces no se les conocían así, sino de otra manera, trabajaba en una casa de citas de excelente nivel y fue que ahí la conocí, nos conocimos, la frecuenté seguido y después entablé una relación de tipo sentimental con ella, la madrota del lugar lo sospechaba, obviamente y la verdad yo era un buen cliente y por lo tanto tenía derecho a ciertas cosas y concesiones, después comprendí que eso no podía ser, que el amor no existía entre un cliente y una escort, me decepcioné muchísimo y nunca más volví a creer que en una relación así pudiera haber algo limpio y puro, y siempre he creído que este tipo de relaciones están viciadas desde su origen.
Por eso me llamó mucho la atención tu comentario, porque tanto los clientes, como las escorts, debemos hacer a un lado nuestro corazón y gozar del presente, atrapar ese instante y pasarla bien sin involucrar nada más que la lengua y el miembro.
En fin, trajiste a mi mente recuerdos que creía olvidados, hace ya tanto tiempo de ello..., pero ahora me doy cuenta que ese tipo de amores son los que nunca se olvidan.