A lo largo de los años he hecho amistad con sexoservidoras independientes que me comentan que lo que ven al llegar al hotel es un pen..ejo al que hay que quitarle el dinero, haciendole platica por mucho tiempo y dando solo una fracción del tiempo prometido de servicio efectivo, si es gordo, flaco, chaparro , alto, cara de caballo no importa, comparado a los $ 70000.00 a $120000.00 que se pueden llevar al mes , libres de impuestos, todo disponible para sus gastos, tomando en cuenta los dÃas que no trabajan por andrés y por otros en los que simplemente les da hueva. En este caso son sexoservidoras profesionales, dedicadas a su chamba, no las chavas que solo se dedican un par de veces al mes para sacar sus mÃnimos gastos. Y con esa lana de por medio , se hacen buenas actrices para fingir deleite y placer por el godinez cuerpo de policÃa con mal aliento y mentalizarlo como brad pit. Pero a tres de ellas les ha tocado la suerte de que algún cliente les ponga una madriza por x razon, asà que el dinero paga el riesgo. Ni te creas que se enamoran de ti o que tienen 21 orgasmos. Una de ellas me dijo alguna vez, al preguntarle si se habÃa venido: ay mi amor , si me viniera con todos mis clientes me acabarÃa en un mes. Hay que tomarlo como lo que es, una transacción en la que compras un poco de placer junto con un poco de fantasÃa.