ETIQUETA SEXUAL.
¿De pronto, en la curva más elevada del fornicio, ella te da la espalda y dice que quiere dormir> O peor, ¿se levanta de la cama, del sillón o se sale del carro y asegura que tiene que ir a orinar> ¿Qué le está pasando a esta individua, que ya quiere hacer del coitus interruptus su palabra favorita en latÃn>
No es ella…Tal vez seas tú. Existe un rosario lastimero de situaciones en las que los hombres se ven envueltos durante el sexo, en donde no se dan cuenta de que claramente están haciendo las cosas mal… O no están ejecutando ciertas cosas… O hay cosas que ellos creen que siempre deben hacer durante el acto fornicatorio e invariablemente les resultan fatal.
Por ello, a continuación mostramos nuestro breve manual de los buenos modales en la cama para hombres. Ash, luego hago uno para mujeres, no empiecen a chilletear, compas.
En él incluimos ciertos puntos fundamentales a cubrir, no solamente para hacer sentir a una mujer con cierto kilometraje a gusto, sino también para evidenciar el proceso evolutivo del ser humano masculino como especie.
Nuestro breve manual de etiqueta incluye puntos tan básicos que ayudan a evitar que la mujer más dispuesta, solÃcita y apasionada se convierta en la zorra esa que se salió de la casa dejando la puerta abierta. Helos aquÃÂ…
1. – Jamás, nunca obligues a una mujer a que se baje a hacerte el sexo oral empujando su cabeza hacia abajo en dirección a tu pene: ella irá solita hacia tu zona genitálica impulsada por el imán que le constituye tu miembro si le da la gana. Aunque lo niegue, se haga de la boca chiquita y pretenda que no le gusta so much, la mayorÃa de las mujeres adoran hacer el sexo oral e incluso en un grupo de 10, ocho van a presumir que son las mejores en esa disciplina semiolÃmpica. Son legendarias las discusiones entre gays y chavas por ver quién lo hace mejor. Debo decir que el ala rosa está dominando por mucho la gesta por el mejor blow job. Las mujeres tenemos todavÃa mucho que aprender y prácticar.
En fin. Cuando la cabeza de una chava es orientada hacia el miembro sin que ella haya dicho: por favor guÃame hacia tu pene porque necesitas una buena chupadaentonces deberás de dejar a un lado tu papel de guÃa y mentor, para proceder a solicitar amablemente el oral, decirle que te encantarÃa que lo chupara como paleta, o cualquier otro eufemismo suavizante que ponga a modo su boca en donde más te gusta.
PD: No funciona tampoco que le abras la bragueta en la cara con una erección justo enfrente de sus ojos. Ni siquiera cuando has pagado por recibir el servicio.
2. – No te resistas a usar condón cuando ella ya te lo ha pedido en repetidas ocasiones y diciendo por favor: desde la lucha por la igualdad de los derechos femeninos y masculinos, no ha habido discusión más sobada que la de: “ponte el condón, mi amor, no seas asÔ. Amén de que el condón es el último de los mohicanos en la lucha por el sexo seguro, ellas tienen cada vez más conciencia de su uso. No les quites esa ilusión y cálzate el preservativo. Y por favor, lee el artÃculo “Quita, nudo, cesto” para que aprendas cómo tirarlo a la basura. Me irritan los hombres que aún dejan tirados los hules en el piso o los avientan al cesto de la basura y no le atinan. ¿Quién dejó salir de la jaula a estos individuos>
3.- ¿Quién dijo que las mordidas, chupetones y pellizcos en los pezones son lo último en la experimentación del placer> A menos que ella llegue vestida totalmente de cuero negro (o un modelito en imitación piel, lo cual es bastante chafa), siendo arrastrada por una cadena de perro y con un látigo en la boca, nada indica que debas hacerle daño en la piel dejándole marcas por tus arrancones en primera. Otra cosa, señor Koblenz: no a las succiones en los pechos ni en los genitales. Contén tus ansias y sé gentil con los senos. Que no te rebase tu trauma por el hecho de que tu mami no te haya querido amamantar.
4.- Ano no, asà como asÃ. Existen especimenes masculinos que se atreven a hacer el sexo anal sin consentimiento, aviso o notificación y, lo peor, sin lubricante. Cual allanamiento sin orden de cateo, muchos pretenden entrar en una zona delicadÃsima que requiere mÃnimo una hora de sensibilización previa manual u oral para que se relaje, y fácil como un año de relación con la susodicha. Y eso si bien te va. Algunas mujeres se sienten cómodas con entablar sexo anal (estamos hablando del fornicio gratuito y con tu pareja ocasional o estable), pero como unos 2 mil millones de damas aproximadamente en todo el mundo, definitivamente prefieren un protocolo más elaborado para otorgar el pase de acceso a esa cavidad.
5.- Este punto me parece aún inverosÃmil de mencionar, pero lo haré en nombre de mi apostolado sexual. Debes evitar a toda costa nombrar a cualquier mujer de este planeta, de tu pasado, presente, futuro, familiares, exnovias, ex lo que sea, mientras se realiza el fornicio. La mujer que estaba contoneándose entusiastamente encima de ti pasará de Afrodita cachonda a Medusa furiosa si se te sale el recuerdo de otra que no sea ella.
Fuente: Elia MartÃnez-Rodarte
-