En algunas ocasiones me ha tocado pasar por experiencias desagradables con escorts, hasta el punto de que me han dicho que les inspiro miedo y se van, no importandoles cuanto billete van a ganar en ese momento.
Otras, brindan un pesimo servicio y prefiero mejor decirles que se vayan.
Claro, uno como cliente es puesto en la blacklist de cada una de ellas, aunque luego con el tiempo, al perder oportunidades de trabajo, se ponen en contacto con uno y te ofrecen servicios a bajo costo ( regateando su trabajo ).