Yo me sentí prostituta aún no ejerciéndolo.También me enamoré, claro, si las putas también tenemos sentimientos, aunque esto no cabe en el imaginario social. (General)
Y ya siendo trabajadora sexual aprendí a poner condiciones, a decir esto sí hago, esto otro no. Cobro tanto, voy a tal hotel, mi servicio dura tantos minutos.
A veces hasta proyecté soñar, encontrarme a mi cliente salvador y no trabajar más, flasheando príncipe azul, pero dándome cuenta que de igual manera iba a seguir trabajando para él, cediendo parte de mi autonomía económica y a pasar a depender. No era tan buen negocio.
Sufrí un montón, lloré como una boluda, a mí también me rompieron el corazón y otras cosas más.
Feminista, puta organizada, mujer empoderada, así y todo caí en el régimen heterosexual y en las garras del amor romántico.
Sufrí. Cedí. Me olvide de mí, lo priorice a él. No negocie nada, a todo dije que sí, aunque no quería, aunque a veces no tenía ganas, sentí que ese era mi deber. Después volvía a la esquina y se me pasaba, ahí todo negociaba, ahí decía que no, y había clientes que me respetaban.
Una vez uno de ellos me descolocó totalmente al decirme "yo te pago pero si disfrutamos los dos. Decime qué te gusta que te hagan y lo hago". Por dentro mío pensaba "¿por qué estas palabras mágicas no salen del chongo que me gustaba en la adolescencia, de mi novio o hasta del padre de mi hije?
Porque acá yo negocio, y atravesada por el amor romántico se me va el feminismo a la mierda y me garchó al patriarcado cumpliendo con el mandato de ceder frente a su deseo y placer, desde la gratitud y por amor. Servicio completo. Sexo gratis trabajo no remunerado. Siendo puta no le soy funcional, porque al patriarcado al menos le cobramos.
Sufrí más estando enamorada que trabajando de puta aunque los de fuera crean que en nuestras casas estamos a salvo y que los únicos machistas son los clientes de las trabajadoras sexuales.
La calle me dio esa libertad que en mi casa me prohibieron, la calle me enseñó lo que en mi casa ni se hablaba.
Aprendí a amar desde el desapego, deconstruyendo el amor romántico y aunque reconozco que me cuesta porque sigo atravesada por miles de prejuicios, déjenme decirles, hermanas, que amar desde el desapego al menos no duele tanto.
Apoya al foro, si llamas a alguna escort de cualquier sitio y viste los datos aqu,
dile que la viste en el este foro
Esto servir para que ellas tambien participen aquí
Conoce las Novedades en mexicobaires




