Shari y la relatividad del tiempo. (General)
Esa tarde jueves acordamos vernos después unos meses sin poder coincidir por distintas circunstancias, llego al lugar de nuestro encuentro, un par de botellas de vino tinto, habitación con jacuzzi, preparo todo ambiente para pasar un rato agradable, confirmamos ubicaciones y tanto llega preparo el jacuzzi, las copas, la música y comienzo a esperar navegando de una canción a otra sin dejarlas terminar, fueron 10 – 20 minutos de espera que parecieron una eternidad un breve lapso de tiempo donde me sentí atrapado en la espera.
Al fin llego el momento, cuando escucho los golpes en la puerta que indican que la espera ha terminado, abro y veo a Shari como siempre imponente alta, con porte me abraza con fuerza me transmite el gusto de volvernos encontrar, observa el jacuzzi listo a lo que gustosa y sin pensarlo comienza a desnudarse al tiempo que destapo la botella de vino, ambiento la música y sirvo las copas, para ese entonces ya estaba Shari dentro del jacuzzi que ya estaba en su punto, hago lo propio y me uno a ella, brindamos placamos, besos y mas besos entre trago y trago así sin pensar se acabó la botella, hicimos una pausa para continuar la charla cuando de pronto siento algo que se mueve bajo la burbujeante agua y comienza a acariciar mi verga que entre los besos y abrazos ya estaba mas que firme, era su pie que me frotaba bajo el agua la mire y con sus felinos ojos me dijo todo, me acerque a ella y nos fundimos en una bacanal de besos y caricias que fundían nuestros húmedos cuerpos, me siento al borde del jacuzzi para recibir su boca que un vaivén profundo me engullía, luego lo lamia desde los huevos hasta la punta, como me gusta, como excita, cuando sentía que no podía más le pedía para a la cama para estar más cómodos, no quería venirme si penetrarla, salimos de la tina y con los cuerpos a medio secar llegamos a la cama donde me enfunda y se monta en mí, con vaivenes de su pelvis y movimientos circulares frenéticos no tarde mucho en explotar y ella en dejar caer su torso sobre mí.
Nos duchamos juntos, destapamos el segundo vino y regresamos un rato más al jacuzzi una plática breve, me quiso revivir pero había sido demasiado para mí, el tiempo es relativo con Shari porque dos horas pasan volando y el tiempo de volver a verla es se hace eterno, sigo esperando desde ese día hacerme un espacio para volver a estar con ella y el espacio tiempo parecen no tener fin.
Me quede en la habitación terminando mi Carmenere en el jacuzzi mientras la veía prepararse y salir, habían pasado poco más de dos horas y solo dejó la estela de su perfume al salir.
Carpe Diem




