Gonorrea rectifica: lo que en un principio pensé era una delegación de policía, a la luz del día se ha convertido en una verdulería
y el juez con toga y birrete se trastocó en el verdulero despachando retazos de pollo
(Éste vicio me está dejando ciego, o ¿En verdad son tan parecidos>, jajaja).
Por otra parte, ahora les pido amablemente darle reset al control de la imaginación y sitúen una escena al más puro estilo de las tragedias griegas:
Se escucha un coro formado por ciertos foreros (machos y hembras, todos revueltos) arengar al populacho: ¡Muera el Gonorrea!
¡Queremos verlo tirado en un charco de sangre!
Debo de reconocerlo, soy cómo Judas (pero, nadie es perfecto)
soy la oveja negra de la sociedad putera, lo más odiado, lo más temido, lo que nadie respeta
Gritos y chiflidos acompañan la quema de judas: ¡Mira, ya lo desaparecimos! ¡Qué bueno, porque nos hizo sufrir!
y el estallido de cohetes celebra el maridaje de la tragedia y la comedia
¡Salute!